lunes, 31 de octubre de 2011

No se podía poner frío antes de que me llegara la ropa de invierno.

Ya que os tengo muy lejos para contagios... os cuento que creo que hoy duermo en brazos de mi primer catarro libanés. Las tormentas del fin de semana han bajado las temperaturas. nada estrepitoso - 23 a 14º-, pero lo suficiente para que hoy ya me haya enfundado el pijama de invierno y la bata.
Salí a echar una carrerina con la idea de sudar los bichos que fuera que tuviera y desde luego que me sentó estupendamente correr al lado del mar. Salí con gente del trabajo, que estamos queriendo prepararnos para correr el maratón de Beirut por relevos. Mola mucho la idea de correrlo en equipo, ¿a que sí? es a finales de mes, con lo que aún podemos entrenar un poquito.
El caso que llegue a casa abrigadita para no quedarme fria (lo que me faltaba...) y la ducha calentita me ha sentado de lujo. Y el té con miel que me he preparado a continuación, ni te cuento. Me entró la inspiración en el fin de semana y entre las compras que hice para casita puse la miel. Tenía que ser por algo que me acordé.
No me enrollo más que hoy lo que el cuerpo me pide con urgencia es cama. Espero estar mejor mañana. Siquiera tengo todos los gadgets invernales que ya me llegaron.
PS. Felicidades Ali sirena por tu cumple.



martes, 25 de octubre de 2011

Curiosidades libanesas

Creo que de estas puedo escribir varios capítulos, con lo que ahí va la primera entrega.

El árabe libanés es una lengua viva que se conserva principalmente por ser la primera lengua hablada por todos los libaneses, dentro y fuera de sus fronteras.
Por lo visto, los que saben de árabe y comparan con otros países dicen que es un acento muy relajado. Por no mencionar la cantidad de palabras francesas e inglesas que intercalan en cualquier frase.
Esto se explica por la gran influencia que históricamente han tenido tanto Francia como Reino Unido (Inglaterra para los amigos) en este país.
El sistema educativo en Líbano es bilingüe obligatorio, árabe bien con francés o con inglés, y como opcional el otro idioma que no se ha escogido.
Así desde canijos les enseñan todas las materias en la lengua extranjera y el árabe como nuestra clase de lengua, con sus reglas y gramática, pero limitando su uso sólo a esas horas lectivas.
Cuando uno pasa a la universidad, lo mismo. Sólo en las facultades de estudio de la lengua árabe se desarrolla la escritura, pero si no es raro que la gente la use académicamente.
Profesionalmente sólo se escribe árabe a nivel oficial, en entidades públicas como ministerios, pero todas las empresas privadas manejan como lengua el inglés (antes debía ser más el francés) para cualquier tipo de comunicación escrita, incluso si es a nivel interno.
El otro día fui al cine, a ver una película en inglés y estaba subtitulada al francés y al libanés. Por lo visto se hace siempre, una de esas lenguas, sea la que sea, se subtitula a las otras dos.
Todos saben escribir y leer el libanés pero se sienten más cómodos con una de las otras lenguas. Así es como hoy me lo ha contado una de mis compañeras de trabajo cuando le he pasado unos folletos que me dieron que a mi no me servían de nada por estar en libanés. Me dijo todo lo que os he contado, que ella prefiere leer en francés o inglés antes que en libanés, porque tiene más costumbre.
No sé si los grandes defensores de la lengua estarán espeluznados, pero desde luego que facilita mucho su ¨poliglotismo¨, para ellos si quieren emigrar (hay más libaneses fuera del país que dentro) y para los que estamos foráneos y aún no sabemos decir más que los buenos días.

domingo, 23 de octubre de 2011

I run Beirut

Como me venía dejando estar y no me había calzado las zapatillas para correr desde que llegué (sin mencionar el veranito que me pasé en casa), me apunté a una carrerita de 5km por Beirut. La patrocinaba NIKE, con lo que hubo camisetas y fiesta al final.
Para no haber hecho nada en tantos meses, acabarla en 34´34´´ -nos dieron un pirindolo para medirnos, de esos que se ponen en la zapatilla y por eso lo sé tan exactamente- para mí fue todo un logro y un incentivo para salir a correr más a menudo. Que conste que los primeros llegaron en 15´... y hubo muchos que se paraban, caminaban. Yo al ¨trantran¨ que se dice, pero del tirón.
Como fui yo sola, no hubo nadie para que me tomara una foto corriendo con mi camiseta de LEON CORRE en Beirut, pero como pronto hay un maratón y participaré (en una subcategoría de 10km, nadie se piense que voy a ser tan osada de creerme capaz de hacer los 42km y pico así, sin más), lo haré de nuevo con mi camiseta para que quede constancia de los cazurros que andamos por el mundo.
Pero esa ya os la contaré cuando suceda...
PS.: He estado revisando la configuración del blog porque el sistema de avisos cuando publico solo puedo crearlo para 10 contactos. Se me ha ocurrido que tendré que irlos rotando para ir despertando de nuevo el gusanillo entre familiares y amigos y que así me podais buscar de vez en cuando de forma espontánea. Trataré de hacerlo a menudo para que esto no decaiga.






miércoles, 12 de octubre de 2011

Día Patrio


Voy a estrenarme en el blog desde Beirut en un día tan señalado como hoy, santo de Pili.
La verdad que cuando me fui a inscribir la semana pasada a la embajada y me dieron la invitación a una recepción me dije: ¨vamos a integrarnos en la comunidad¨. 

Yo venía de Afganistán, y claro, allí conocí a la cónsul y agregados militares, muy campechanos y como una gran familia me acogieron. 

Lo que yo no me daba cuenta es que Beirut es una ciudad del mediterráneo, con una gran comunidad expatriada, con una posición estratégica en el medio oriente y ni que decir de la actividad económica fenicia que hay. 
Para empezar había un atasco monumental para acceder y miles de coches oficiales con toda la comparsa del caso (guardias de seguridad, uniformados y trajeados, de todos los gustos y colores). Yo me bajé de un taxi y me puse a la cola, puesto que nos recibía el embajador con su esposa, cónsul, agregado y demás familia... hasta seis o siete personas recibiendo a toda la tropa (mucha tropa literal, pues como ya dije antes teníamos desde cascos azules, guardias civiles, marina,... más todo lo que no supe identificar). Yo me presenté como la nueva delegada del Comité Internacional de la Cruz Roja, recién llegada y muy amablemente me recibieron todos. Muchas cámaras de reporteros también.
A todas estas, se me olvidó empezar por decir que la recepción era en el jardín del palacio Chéhab, sede de la embajada española. Os lo podeis imaginar lo que eso...

Pues lo que yo me imaginé como una fiesta en ¨pètit comité¨ era una gran recepción, con la gente muy engalanada, varias aspirantes a duquesas de Alba, por lo que a las facciones se refiere, y muchos puestitos de comidas y bebidas, algunos de ellos patrocinados por marcas bien conocidas como Cuétara, La Piara... productos ambos que he visto en los supermercados que he visitado, vino de Ribera del Duero totalmente desconocido y uno libanés, que dicho sea de paso me gustó más que el patrio (lo siento por el ribereño).

Cuando por fin los anfitriones pudieron zafarse de las salutaciones, porque aún seguían llegando coches y gente, sonó música seguida por el himno nacional y un pequeño discurso en todos los idiomas, incluída una frasecita en español, para agradecer la presencia de todos. Aplausos y cada uno a seguir comiendo hasta que... ups, empezaron a caer gotas y de repente se vino una tormenta... la gente empezó a salir hacia sus coches y la señora embajadora orientó a muchos hacia la sala de música. Yo esa parte me la perdí, porque había pedido un taxi y con el panorama que veía, mejor iba a su encuentro o no salía de allí nunca. Menos mal que se me ocurrió pedir que me recogiera en una universidad cercana, en lugar de allí mismo, porque nunca hubiera podido llegar ni yo encontrarlo.

Pues así como os lo cuento, he llegado a casa, con las cuñas de esparto caladas (mañana veremos si se recuperan o con esta dan por finalizada su existencia), mi vestidito de lino negro (Little black dress or ¨LBD¨, como mi hermana Elena ayer me enseñó que se llaman estas piezas básicas de fondo de armario...), chal a juego con abanico, y el rimel todo corrido a contaroslo a todos.

No he hablado más que dos cortesías con dos personas, no me he encontrado a Maruja Torres y desde luego que todavía me queda quitarme la cara de llorona maltratada que tengo antes de meterme a dormir.

No llevé la cámara tampoco y el móvil androide tiene cámara pero ni el contenido ni la calidad merecen la pena; he hecho una búsqueda del palacio y de la embajada, pero tampoco he encontrado nada que muestre la realidad del evento (salvo por una que muestra al embajador con la tuna de derecho de Valladolid, que a saber de cuando es, pero el embajador siquiera era el mismo).
Con todo esto os cuento que ya estoy en mi nueva misión, que todo pinta muy bien, y que espero irlo contando a través de este espacio que hoy estoy tratando de retomar.
Mis felicitaciones a Pili por su santo.