sábado, 11 de mayo de 2013

Tortilla en ISLAMABAD

La verdad que cuando uno pierde los buenos hábitos, luego cuesta retomarlo...

Regresé del Líbano hace ya más de un año y aunque pasé mucho tiempo por España (en mi nueva casita, de alquiler en Gijón: por fín tengo una referencia a la que volver y llamar ¨casa¨, donde tirar mis trastos almacenados en cajas, mareando a mis padres por ya décadas) volví a las andadas y estuve por Filipinas tres meses.

Desafortunadamente, pese haber pensado muchas veces en retomar el blog desde allí y contaros el precioso país que encontré en Mindanao, así fuera empañado por el desastre de un tifón, no acabé de rematar nada.
Esa aventura duró poco pero sin demasiado pensarlo me embarqué en otra y ahora estoy en Pakistán. También por poco tiempo, pero con las tareas corriendo detrás de mí para poder salir de esta con buen sabor de boca.

En este tiempo pasaron muchas cosas increibles que se quedan en mi memoria para compartir ya cuando las conversaciones vayan dándose.

Y con una tortilla (ahora mismo aún patatas friéndose, con su cebollita y ajitos) entre manos pensé que sólo la preparo cuando estoy fuera, nunca en casa. Por eso pensé en el blog, en que también es una cosa que establecí hacer cuando estaba fuera.

Ambos necesitan pocos ingredientes que encuentro en todas partes:
- Patatas, huevos, aceite de alguna clase -es un lujo freir las patatas en oliva que no se da fuera de casa-, cebolla y ajos con una chispa de sal.
- Odenador, conexión a internet, algo de privacidad (ahora que lo escribo, seguramente fue la privacidad lo que me faltó en Filipinas) y algo que contar.

La verdad que en Filipinas le dediqué mucho más tiempo a las tortillas que en otros lados, porque la vida en comunidad es lo que tiene, que los domingos sin cocinero hay que pensar en algo sencillo y que guste a todos y se instauró el domingo de cena como plato principal del BHU (Basic Healthcenter Unit, usease... la clínica temporal que se preparó para apoyar la ayuda a las vícitimas del tifón). Incluso cree una escuela que ahora debe estar desarrollándose en Japón. 

Ya están escurriendo las patatas, que si me descuido se empiezan a churruscar y ya no están tan ricas para la tortilla.

Voy a ver lo que me dura el impulso pero voy a tratar de instaurar tortilla y blog también cuando regrese a casa. Todo dependerá de los ingredientes que encuentre para aderezar uno y otro.








sábado, 14 de enero de 2012

Todos necesitamos rutina

No sé como irá la gente manejando el comienzo del año, algunos con esos nuevos propósitos que todos alguna vez nos empeñamos en plantearnos, pero que realmente, dudo mucho que nadie ponga en práctica. Yo ya este año decidí que mi propuesta es no tener ninguna.
Para mí es importante recuperar mi rutina, y eso no depende muchas veces sólo de nosotros, sino de lo que tenemos alrededor. He sido afortunada y los dioses, constelaciones o lo que sea, hicieron posible que me mandaran otra enfermera desde Ginebra para hacerse cargo del seguimiento de los heridos sirios. Llegó hace una semana y he pasado los últimos cinco días con ella -hasta que me pillé un virus que me ha dejado KO 24 hs, pero eso es otra historia-, con lo que la semana que viene regresaré a mi rutina de trabajo.
Tener una rutina no es sinónimo de aburrimiento, ni de ser cabezas cuadradas. Tener rutina es la pauta que me conduce, de forma organizada, que me da cierta disciplina para no dejarme llevar por el tedioso y lúgubre ambiente que muchas veces nos rodea. Sin ella me dejaría encerrada en mi apartamento, enganchada con un libro, una película, tejiendo o simplemente navegando por internet a lo tonto, sintiendo que los días se pasan en balde.
Las rutinas también deben de ser flexibles y que nadie se fustigue porque alguna vez se abandone. Si hay que saltarse una clase porque justo ese día te invitaron a algo, pues no pasa nada, pero sabiendo que la siguiente vas a estar allí.
Sino es cuando uno se vuelve previsible como Kant, y tampoco hace falta que nuestros pasos definan las horas.



domingo, 25 de diciembre de 2011

Felices fiestas

Imposible estar cerca de cada uno de los queridos con los que he tejido capítulos comunes,

los que me enseñaron un camino,
los que pasaron de puntillas pero dejaron huella,
los que la mirada convirtió en cómplices eternos,
los que endulzaron los amargos,
los que compartieron una tormenta,

los que encuentro en un sabor,
los que me hablan en sueños,
los que la radio trae en una canción,
los que desembalo de nuevo,
los que reaparecen un día que no esperas
los que llenan mi memoria de sonrisas...

¡Felices fiestas a todos!

martes, 6 de diciembre de 2011

Celebrando Ashura en Beirut

Para explicar lo que se celebra os remito a este enlace que he encontrado en google, para que sepais de dónde viene.
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/26/orienteproximo/1261846501.html
Por mi parte os cuento en lo que a mí me toca la celebración.
El nombre ashura viene de ASHRA, que es como se dice el número diez (10) y que como muchos sabeis es mi favorito: además de haber nacido en tal fecha, me gusta el apellido y que así lo decidí.

Aquí las amigas heredadas de Rana -mi amiga libanesa- empezaron a llamarme así (Ashra) a cuenta que les expliqué mi apellido. Para los que no lo sepan, en el mundo árabe, siempre te preguntan que significa tu nombre y como yo no tengo idea, ni curiosidad por saber del mío, siempre digo que mi apellido es como el número diez y de ahí que me pusieron el sobrenombre.

Como festividad que depende del calendario musulmán y de la fase lunar, la han definido la semana pasada.  ¡Si yo me aprendí las fases de la luna mirando el calendario de la cocina de mis abuelos, en dónde aparecían las de todo el año!
La verdad que cuesta entender cómo no pueden ponerse de acuerdo con anterioridad, por una cuestión práctica.
Aquí se contaba con el festivo el lunes hasta la semana pasada y se hizo programación para esta semana, incluyendo algunos disfrutar del fds largo. Pues tocó replanificar y pedir permisos especiales para no tener que suspender descanso largo.

Y hoy nos toca restringir los movimientos por la ciudad, evitando los barrios chiis, donde están conmemorando el duelo y habrá mucho barullo. No hay antecedentes de problemas, pero se pueden calentar los ánimos y acabar como el rosario de la aurora, mejor evitarlo.
Con todo y con eso, yo me he pasado la mañana en la oficina, adelantando cosas pendientes porque el resto de la semana me la voy a pasar fuera de la oficina: visita a Trípoli un par de días y luego al sur, a Sidón el viernes.

Me pierdo mis clases de árabe, que son la mar de entretenidas y me están despertando neuronas que tenía anestesiadas. Es todo un ejercicio aprender un nuevo alfabeto, caligrafía... y se va complicando más y más.
No voy a decir que sólo por eso, pero en una buena parte, desde que empecé las clases es que vengo fallando en actualizar el blog.
¡Y se me acumulan los temas! Por eso quería hoy siquiera escribir sobre el Ashura.

Por cierto: Feliz día de la constitución en España, que aunque con muchas críticas y preguntas sobre su eficacia y aplicabilidad en todo el territorio, podemos celebrar tener una.




lunes, 31 de octubre de 2011

No se podía poner frío antes de que me llegara la ropa de invierno.

Ya que os tengo muy lejos para contagios... os cuento que creo que hoy duermo en brazos de mi primer catarro libanés. Las tormentas del fin de semana han bajado las temperaturas. nada estrepitoso - 23 a 14º-, pero lo suficiente para que hoy ya me haya enfundado el pijama de invierno y la bata.
Salí a echar una carrerina con la idea de sudar los bichos que fuera que tuviera y desde luego que me sentó estupendamente correr al lado del mar. Salí con gente del trabajo, que estamos queriendo prepararnos para correr el maratón de Beirut por relevos. Mola mucho la idea de correrlo en equipo, ¿a que sí? es a finales de mes, con lo que aún podemos entrenar un poquito.
El caso que llegue a casa abrigadita para no quedarme fria (lo que me faltaba...) y la ducha calentita me ha sentado de lujo. Y el té con miel que me he preparado a continuación, ni te cuento. Me entró la inspiración en el fin de semana y entre las compras que hice para casita puse la miel. Tenía que ser por algo que me acordé.
No me enrollo más que hoy lo que el cuerpo me pide con urgencia es cama. Espero estar mejor mañana. Siquiera tengo todos los gadgets invernales que ya me llegaron.
PS. Felicidades Ali sirena por tu cumple.



martes, 25 de octubre de 2011

Curiosidades libanesas

Creo que de estas puedo escribir varios capítulos, con lo que ahí va la primera entrega.

El árabe libanés es una lengua viva que se conserva principalmente por ser la primera lengua hablada por todos los libaneses, dentro y fuera de sus fronteras.
Por lo visto, los que saben de árabe y comparan con otros países dicen que es un acento muy relajado. Por no mencionar la cantidad de palabras francesas e inglesas que intercalan en cualquier frase.
Esto se explica por la gran influencia que históricamente han tenido tanto Francia como Reino Unido (Inglaterra para los amigos) en este país.
El sistema educativo en Líbano es bilingüe obligatorio, árabe bien con francés o con inglés, y como opcional el otro idioma que no se ha escogido.
Así desde canijos les enseñan todas las materias en la lengua extranjera y el árabe como nuestra clase de lengua, con sus reglas y gramática, pero limitando su uso sólo a esas horas lectivas.
Cuando uno pasa a la universidad, lo mismo. Sólo en las facultades de estudio de la lengua árabe se desarrolla la escritura, pero si no es raro que la gente la use académicamente.
Profesionalmente sólo se escribe árabe a nivel oficial, en entidades públicas como ministerios, pero todas las empresas privadas manejan como lengua el inglés (antes debía ser más el francés) para cualquier tipo de comunicación escrita, incluso si es a nivel interno.
El otro día fui al cine, a ver una película en inglés y estaba subtitulada al francés y al libanés. Por lo visto se hace siempre, una de esas lenguas, sea la que sea, se subtitula a las otras dos.
Todos saben escribir y leer el libanés pero se sienten más cómodos con una de las otras lenguas. Así es como hoy me lo ha contado una de mis compañeras de trabajo cuando le he pasado unos folletos que me dieron que a mi no me servían de nada por estar en libanés. Me dijo todo lo que os he contado, que ella prefiere leer en francés o inglés antes que en libanés, porque tiene más costumbre.
No sé si los grandes defensores de la lengua estarán espeluznados, pero desde luego que facilita mucho su ¨poliglotismo¨, para ellos si quieren emigrar (hay más libaneses fuera del país que dentro) y para los que estamos foráneos y aún no sabemos decir más que los buenos días.

domingo, 23 de octubre de 2011

I run Beirut

Como me venía dejando estar y no me había calzado las zapatillas para correr desde que llegué (sin mencionar el veranito que me pasé en casa), me apunté a una carrerita de 5km por Beirut. La patrocinaba NIKE, con lo que hubo camisetas y fiesta al final.
Para no haber hecho nada en tantos meses, acabarla en 34´34´´ -nos dieron un pirindolo para medirnos, de esos que se ponen en la zapatilla y por eso lo sé tan exactamente- para mí fue todo un logro y un incentivo para salir a correr más a menudo. Que conste que los primeros llegaron en 15´... y hubo muchos que se paraban, caminaban. Yo al ¨trantran¨ que se dice, pero del tirón.
Como fui yo sola, no hubo nadie para que me tomara una foto corriendo con mi camiseta de LEON CORRE en Beirut, pero como pronto hay un maratón y participaré (en una subcategoría de 10km, nadie se piense que voy a ser tan osada de creerme capaz de hacer los 42km y pico así, sin más), lo haré de nuevo con mi camiseta para que quede constancia de los cazurros que andamos por el mundo.
Pero esa ya os la contaré cuando suceda...
PS.: He estado revisando la configuración del blog porque el sistema de avisos cuando publico solo puedo crearlo para 10 contactos. Se me ha ocurrido que tendré que irlos rotando para ir despertando de nuevo el gusanillo entre familiares y amigos y que así me podais buscar de vez en cuando de forma espontánea. Trataré de hacerlo a menudo para que esto no decaiga.