sábado, 23 de octubre de 2010

Masticando el polvo...

Se me van acumulando las tareas, las ideas y la falta de tiempo para ponerme con todo lo que tengo entre manos.
Esta semana apenas he hecho nada de ejercicio (un día de cinta me permite poner ese "apenas").
Ha llegado el nuevo jefe de la oficina, después de tres semanas de sobrecarga para otro compañero que se vio con el marrón encima: además de gestionar su departamento, llevar toda la oficina. Buena primera impresión: un británico cincuentón que se parece a Pavarotti como primer golpe de vista, con pipa para fumar y pajarita para las ocasiones.
Los acontecimientos alrededor no nos han dado mucho respiro con lo que hemos estado corriendo (si al final hasta habré hecho ejercicio sin darme cuenta…) a reuniones y a mi se me han acumulado informes para despachar antes de mi viaje.
Hemos dado un curso de primeros auxilios a la policía de fronteras y creo que todos quedamos contentos con el resultado. Por supuesto que habrá que mejorar cosillas, pero a grandes rasgos se diría que ya pueden hacer algo en el primer momento. Ellos están siempre en el meollo y los medios que tienen son bastante escasos. La mayoría no sabe escribir ni leer por lo que el curso fue totalmente práctico.
La semana que viene tenemos otro que a ver si sale un poco mejor, sobre todo porque viene el departamento de COMUNICACION a apoyarnos con las difusiones de quienes somos y que hacemos en el CICR en Afganistán (marketing, vaya). Pero eso significa que la casa va a estar llena de gente y que andaré corriendo para hacer la maleta.
Los últimos dos días hemos tenido algo parecido a una tormenta de arena, pero en versión urbanitas…todo se ha echado a volar y la arenilla se ha medito por todos los agujeros de los edificios (casa y oficina). Tratar de limpiar es de chiste porque el ambiente esta tan cargado que sigue depositándose mientras buscas debajo del polvo, por ejemplo, un teclado.
Hablando de teclados me acordé que tengo una persona esta semana en Dubai que espero me traiga de vuelta el ordenador arreglado. Mi escala el próximo jueves es tan breve y a horas intempestivas que tuve que pedir el favor.
Con esto voy cerrando, que voy a ver si empiezo maleta hoy, no vaya a ser que esto se me complique. La verdad que tiene pinta de ello.

sábado, 16 de octubre de 2010

Mi primer catarro afgano

Es una perogrullada, pero llevo el fin de semana un poco tirada y os lo quiero contar.
Vereis que mi lucidez es limitada, por lo que de antemano me disculpo.

No sé si fue el cambio del frío de Kabul a Jalalabad, o que en una reunión me tocó sentarme debajo del aire acondicionado. Amanecí con dolor de garganta, ese que ya conozco que se traslada a mi nariz y se deshace en una cascada de mocos. Un poco de embotamiento y cansancio. Así es como me encuentro.

En esta semana tengo que activar varios informes, tenemos un curso de primeros auxilios para la policía de fronteras y llega el nuevo jefe de la oficina. Todo eso, ni más ni menos.
He visto algunas películas: una argentina "el niño pez", una británica muy vieja que no recuerdo el titulo y por fin, conseguí ver completa "The ghost writer" de Copola. Viajando de Ginebra a Dubai se me acabó el trayecto antes que la película. En Kabul el otro día por fin la conseguí y ayer la pude ver completa. A mi me gustó, pero tengo la subjetividad de Ewan McGregor, que le vamos a hacer.

El embotamiento va creciendo y la verdad que no tengo muchas ganas de seguir escribiendo ahora. Más y mejor en otro momento…

sábado, 9 de octubre de 2010

Sin ordenador pero con el equipaje completo.

Acabo de volver de Kabul. Estuve en una reunión del equipo de salud primero y luego me quedé para un taller en el que un experto de Ginebra nos vino a matizar las técnicas de entrenar en primeros auxilios, reduciéndolas a la más mínima expresión… me tocó "lavarme el cerebro" para adaptarme a la simplicidad de los talleres básicos que nosotros damos a los combatientes (todas las partes, como ejemplo de nuestro principio de NEUTRALIDAD, je:-)
Entre pitos y flautas he pasado diez días fuera de Jalalabad refrescando, viendo caras nuevas… como gran sorpresa me encontré con Federica, delegada que empezó conmigo en Colombia. Una gran alegría para las dos. Ella estará en Kabul, pero nos podremos encontrar cada vez que pase por allí.
Salí a cenar con gente de la embajada española que luego me invitaron a una fiesta otro día en la agregaduría, majetes. Invité a Rubén, el otro español del CICR que está por Kabul a la fiesta y acabamos bailando pasodobles. Yo que pensé que este año por perderme las fiestas de Riello me los perdía…les dejé a todos alucinados. Por supuesto que presumí de haber aprendido en brazos y sobre los pies de mi padre.
Sobre el ordenador, sigo con el de la oficina: no acaba de llegar la pieza para ser sustituida, con lo que la persona que me lo iba a traer hoy no pudo recogerlo. Ahora, a saber cuándo y cómo puedo de nuevo planear lo de Dubai. Estoy un poco "jarta" del tema, la verdad, pero creo que es un ejercicio de paciencia.
Como EXCELENTE noticia puedo contaros que en el vuelo de esta mañana viajó conmigo mi baúl. Ahora tengo que colocar todo en mi habitación, que esa va a ser otra: acabaré usando el baúl de armario porque no me entra todo ni de broma. Tengo más ropa de la que puedo usar, con lo que veremos si empiezo a llevarme lo más servible a casa en mi descanso.
Por cierto, que no sé si todo el mundo está al tanto que estaré por España del 28 de octubre al 7 de noviembre con lo que vayan dándose por enterados.
Ahora os dejo, que estoy impaciente por ponerme con lo de la habitación a ver como me queda.